Proyecto minero Cerro Casale de Barrick recibe aprobación ambiental

 

Autoridades ambientales chilenas aprobaron este jueves el estudio de impacto ambiental del megaproyecto Cerro Casale, de la minera global Barrick Gold, la que pese al visto bueno aún no ha decidido su construcción ante crecientes costos.Cerro Casale, del que Barrick posee un 75 por ciento, está proyectado en el norte del país sudamericano y tiene reservas por más de 1.000 millones de toneladas de mineral. El restante 25 por ciento de Cerro Casale es propiedad de la canadiense Kinross Gold."Fue aprobado el proyecto en la comisión de evaluación, pero aún deben ser redactados los informes para informar formalmente", dijo a Reuters la directora regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Atacama, Olivia Pereira.La compañía no ha decidido todavía si irá adelante con la construcción del proyecto debido a los crecientes costos derivados del ajustado suministro energético en el país.Barrick -el mayor productor mundial de oro, inicialmente había estimado una inversión de 4.200 millones de dólares, luego el monto subió a 5.250 millones y actualmente la cifra se elevó a 6.000 millones, para explotar una mina a rajo abierto situada a unos 145 kilómetros al sureste de la ciudad de Copiapó, emplazada a su vez a 800 kilómetros al norte de Santiago.Según la empresa, la producción anual promedio alcanzará más de 1 millón de onzas de oro y unas 110.000 toneladas de cobre fino.Se estima que se necesitarán tres años para construir el yacimiento, que tendrá una vida útil de veinte años."Ahora que la aprobación ha sido recibida, revisaremos acuciosamente los condicionantes impuestos en la resolución de calificación ambiental", dijo en un comunicado Rodrigo Jiménez, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Barrick Sudamérica."La compañía mantiene el proyecto Cerro Casale como una opción de inversión para el futuro", agregó.En esa misma zona, Barrick Gold está actualmente inmersa en la construcción de Pascua Lama, un yacimiento de oro que se levanta en la frontera entre Chile y Argentina, en una zona plagada de glaciares, lo que le ha valido el rechazo de vecinos y ecologistas.Las autoridades chilenas ordenaron el 31 de octubre la suspensión temporal de esas obras hasta que se tomen medidas para evitar la abundante presencia de partículas en suspensión.Barrick ha invertido hasta el momento 3.700 millones de dólares de los 8.500 millones que requiere el proyecto.

Reuters